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Acechadores Sepulcrales

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Acechador Sepulcral.png

Los Acechadores Sepulcrales fueron creados por los antiguos nehekharianos para marcar las fronteras de los dominios de un rey. A lo largo de los siglos, los Acechadores Sepulcrales han ido siendo tragados por el desierto, y en la actualidad permanecen ocultos bajo sus cambiantes dunas. Los Acechadores Sepulcrales son estatuas con la parte inferior del cuerpo de una serpiente gigante, y el tronco superior de un hombre, coronado por un cráneo inhumano cuyo interior brilla con una inquietante luz mortecina. Completamente inmóviles bajo la superficie del desierto, estos terribles guerreros serpentiformes esperan a que cualquier grupo de intrusos pase por encima suyo para lanzarse sobre ellos en una devastadora emboscada, surgiendo súbitamente del suelo y empalándolos con sus ornamentadas alabardas antes de que ni siquiera lleguen a darse cuenta de que están siendo atacados. Sin embargo, el motivo por el que los Acechadores Sepulcrales son tan temidos no es su habilidad marcial, sino el extraño poder que les permite convertir en pilares de arena a cualquiera que les mire a los ojos. Las víctimas quedarán en ese estado inerte, inmóviles como verdaderas estatuas, hasta que el viento disemine sus granos por el desierto.

La magia requerida para despertar a los Acechadores Sepulcrales es complicada de ejecutar. Primero, un Sacerdote Funerario deberá recuperar los restos de un guerrero nehekhariano caído, cuyo cuerpo esquelético esté destrozado más allá de cualquier posibilidad de reparación. A continuación, el Sacerdote Funerario reducirá a polvo dichos restos y saldrá al desierto durante una noche de luna llena para esparcirlos al viento, mientras recita un encantamiento. Al final de dicho ritual, arrojará a las arenas los ojos de una cocatriz del desierto, y esperará hasta que dicha ofrenda sea tragada por la arena del desierto. De este modo, el alma del guerrero al que pertenecían los restos quedará atada para siempre a la forma pétrea de uno de los Acechadores Sepulcrales que yacen enterrados bajo las dunas. La nueva criatura resultante será imbuida con poderosos encantamientos e impelida a patrullar las tierras por toda la eternidad, combatiendo la presencia de enemigos e invasores.

Los Acechadores Sepulcrales pueden moverse igual de rápido bajo las arenas del desierto que sobre ellas, y son cazadores instintivos que pueden sentir la presencia de su presa mientras camina por la superficie, preparando sus emboscada sin ser vistos en absoluto. Aquellos lo bastante insensatos como para aguantar la mirada de un Acechador Sepulcral, son mágicamente transformados en arena. Incluso los enemigos que sólo lancen una mirada furtiva y momentánea a estas criaturas notarán de inmediato cómo una de sus extremidades se deshace ante sus ojos en una lluvia de granos dorados. De los Acechadores Sepulcrales se dice que son una manifestación de la naturaleza vengativa e inmisericorde del desierto, y que sus ataques son igual de súbitos al iniciarse que al finalizar: un superviviente con suerte puede no llegar a saber siquiera qué es lo que ha ocurrido a su alrededor, alcanzando a ver únicamente la punta de una cola que se escurre bajo las dunas, mientras los Acechadores Sepulcrales se alejan de él en busca de otra presa más apetecible.

Los héroes más insensatos aseguran que un Acechador Sepulcral puede ser engañado para que acabe mirando su propio reflejo y se convierta a sí mismo en arena, pues al parecer estos monstruos no son inmunes al encantamiento mágico de su propia mirada. En este sentido abundan los rumores que dicen que para derrotar a la bestia basta un escudo espejado o hasta una simple coraza bien bruñida, aunque la realidad es que resulta mucho más fácil (y seguro) simplemente acercarse sigilosamente por su espalda para decapitarla de un certero espadazo. Sólo hay que tener cuidado de no mirar directamente a la cabeza cercenada, pues incluso en ese estado los infernales ojos del Acechador Sepulcral retienen un vestigio de su poder arcano.

MiniaturasEditar

  • 8ª Edición.

ImágenesEditar

FuenteEditar

  • Ejércitos Warhammer: Reyes Funerarios (8ª Edición).

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