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Los orígenes de los Altos Elfos se remontan a los del propio mundo, cuando surgieron en la isla paradisíaca de Ulthuan. Considerados una de las más antiguas y grandes de todas las razas civilizadas, los Altos Elfos son gráciles y nobles donde la mayoría de mortales son torpes y primitivos.

Los Altos Elfos fueron antaño la raza más grande y poderosa de todo el mundo y sus acciones forjaron la historia. En la actualidad, los Altos Elfos están en el ocaso de sus días; las guerras largas y cruentas han devastado su gran imperio y la raza de los Altos Elfos ha empezado a disminuir. Las ciudades hermosas de Ulthuan están más silenciosas con cada año que pasa y ya no se escucha el bullicio de lo que fuera su antigua gloria. A pesar de este declive, los Altos Elfos afrontan el futuro con resolución y la cabeza erguida.

Los hijos de UlthuanEditar

Hueste de Lanzas de Asuryan por Carolina-Eade

La historia de los Altos Elfos de Ulthuan es la historia del mundo. Antaño fueron los señores del reino mortal y sus acciones dieron forma al destino de muchas tierras. Actualmente los Altos Elfos están cayendo en su crepúsculo y sus trabajos y gestas se desvanecen junto con ellos. El imperio de los Reyes Fénix, que una vez gobernó continentes enteros, está confinado al reino de Ulthuan y a algunas colonias de ultramar. Las ciudades de alabastro que antaño vibraban de vida están vacías de todo a excepción de los ecos de eras pasadas, y las tierras que solo habían conocido belleza y nobleza ahora hieden con la sangre y la furia de la guerra incesante. El tiempo de los Altos Elfos ha pasado, o eso se dice, pero están orgullosos de seguir luchando. Si el olvido va a ser su destino, se enfrentarán a él con las flechas preparadas y las espadas en alto, defendiendo el mundo que aman hasta el fin.

Y así, los ejércitos blancos de Ulthuan marchan a la guerra, los estandartes al viento y todos los guerreros reconciliados con la muerte al servicio de una gran causa. Filas de lanceros avanzan a través de las llanuras, con sus armaduras de escamas brillando como diamantes al sol. Los arqueros hacen llover muerte sobre sus enemigos, con sus flechas apuntadas con una precisión y velocidad muy por encima de la habilidad de los simples mortales. El suelo tiembla conforme los Yelmos Plateados, la flor y nata de la nobleza de Ulthuan, espolean sus corceles a la carga. Los Maestros de la Espada de Hoeth alzan sus espadas a dos manos con velocidad sobrenatural, destrozando armaduras y cortando miembros con cada uno de sus gráciles golpes. Los magos lanzan hechizos de una potencia increíble, invocando tormentas y desviando balas de cañón con escudos mágicos. Los Dragones y Fénix surcan los cielos inmolando carne y fundiendo metal con sus llamas. En el corazón de cada muro de lanzas en combate, a la cabeza de todas las cargas de caballería y al frente de cada duelo mágico, se puede encontrar a uno de los héroes de Ulthuan, un príncipe de sangre antigua cuyo valor aporta fuerza a todos los que luchan a su lado.

ImágenesEditar

Las Razas ÉlficasEditar

Aspirante de la Torre Blanca por Carolina-Eade

Los Altos Elfos de Ulthuan, los Asur como se llaman a sí mismos, no son la única raza élfica que existe en el mundo. La verdad del asunto depende de quién cuente la historia, pero ellos tienen el honor de ser la civilización de la que surgen el resto de reinos élficos. Al oeste de Ulthuan, entre los riscos y agujas de Naggaroth, moran los crueles Elfos Oscuros, los Druchii. No hay paz entre las cortes de Ulthuan y Naggaroth, ya que los milenios de historia compartida han estado llenos de sangre y traición. No hay enemistad más amarga, ni guerra luchada con tanto salvajismo. Por contra, los Elfos Silvanos de Athel Loren no tienen enemistades con sus primos Altos Elfos o Elfos Oscuros, pero tampoco existe una gran confianza entre ellos. Estos Asrai tienen unas formas y aspecto extraños para el resto de Elfos y no participan en el odio ancestral que solo ha traído ruina al mundo.

Sea cual sea su línea de sangre, la de los Elfos es una raza hermosa con un aspecto de otro mundo que ninguna otra raza puede aspirar a igualar. Tienen la piel pálida y estéticamente sus rasgos son delicados y hermosos con cabellos suaves como el lino. Todos los Elfos son longevos, algunos dirían que inmortales y menos vulnerables a la enfermedad que los humanos. Físicamente son altos y tienen un porte orgulloso; normalmente sobresalen una cabeza por encima de la de los humanos. Su constitución es delgada, lo que ha llevado a la idea equivocada de que los Elfos son débiles o frágiles. De hecho, ocurre todo lo contrario, ya que los Elfos son extraordinariamente fuertes y, aunque no son tan robustos como los Orcos o los Enanos, lo compensan con una destreza y agilidad sorprendentes. Las tres razas comparten estos rasgos aunque los Altos Elfos parecen creer que las verdaderas belleza y gracia en combate solo se pueden encontrar en Ulthuan.

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Cada movimiento que realizan es elegante y controlado, tienen mentes sutiles e inteligentes, un intelecto rápido y poseen una intensidad y profundidad de entendimiento que les hace parecer extraños a ojos de otras razas. Los Elfos pueden comunicarse mediante gestos casi imperceptibles, percibiendo una gran cantidad de información con una inclinación de cabeza o entrecerrando los ojos. En más de una ocasión, los señores de Ulthuan se han enfrentado entre ellos mismos o con otras razas por algún desaire real o imaginario; ya que, a pesar de que son una raza noble, los Altos Elfos pueden ser fríos, altivos y poco razonables a ojos de otras razas.

Se dice de los Altos Elfos en particular que sus mentes son sus armas más afiladas. Esto es cierto, pero también tienen otras armas peligrosas y requiere toda una vida saber utilizarlas. A menos que sea disciplinado, los intereses de un Alto Elfo pueden convertirse fácilmente en obsesiones, lo que le hará dar los primeros pasos de un camino que le hará entregar su alma a un dios oscuro. Debido a eso, la sociedad de Ulthuan mantiene una rígida estructura, guiada por las convenciones, precedentes, rituales y ceremonias. Para un Alto Elfo, comportarse fuera de la tradición se considera una auténtica vergüenza, capaz de destrozar el poder de una familia inmediatamente si se prueba ante la Corte del Fénix. Por tanto, su mera implicación es uno de los gambitos principales en las interminables maniobras políticas de Ulthuan.

En el campo de batalla, la combinación de rapidez mental y física es lo que hace a los Elfos oponentes tan letales. Su mente es tan aguda que pueden leer los movimientos del oponente con el mínimo cambio de postura y su cuerpo es lo suficientemente rápido como para dar un contragolpe letal un segundo después. No existe ningún arma o forma de combate que un Elfo no pueda dominar, e incluso sin entrenamiento, sus habilidades son formidables. Una vez perfectamente entrenado en su senda de la guerra elegida, un soldado Elfo es la gracia letal personificada, capaz de igualar a un héroe de sangre inferior.

La Influencia del CaosEditar

Desdén de los Altos Elfos MarkMolnar

Los Elfos siempre se han considerado inmunes a la influencia mutadora del Caos y, aunque es cierto que se ven menos afectados que otros mortales, también pueden quedar marcados. Incluso antes de la llegada del Caos, los Elfos eran orgullosos y arrogantes. Ahora, con la influencia de los Dioses del Caos asentada en sus almas, esa sensación de supremacía se ha incrementado aún más, y con ella, ha llegado una indiferencia ambivalente hacia el destino de aquellos a quienes consideran inferiores. Esto se ha manifestado de forma diferente entre las razas élficas. En los Elfos Oscuros ha desarrollado su egoísmo, haciéndoles creer que el mundo existe únicamente para su placer. Los Elfos Silvanos se han visto arrastrados al aislamiento y actualmente se preocupan poco por el destino del resto del mundo. En los Altos Elfos, la superioridad ha reforzado su orgullo obstinado y su certeza arrogante. Con el paso de los siglos se han autoconvencido de que el mundo solo sobrevivirá si los hijos e hijas de Ulthuan se sacrifican para su protección frente a los terribles poderes del Caos.

Los Huestes de UlthuanEditar

El arte de la guerraEditar

Do you know who I am (Ancient Arrongance) Altos Elfos

Para que su raza debilitada sobreviva, los Altos Elfos deben poseer un ejército con una gran habilidad para poder hacer frente a sus muchos enemigos. Por esta razón todos los Altos Elfos aprenden el arte de la guerra desde su más tierna edad y se hacen expertos en el manejo de la espada, la lanza y el arco. Esta política estricta de servicio hace que Ulthuan reúna ejércitos mucho más grandes que lo que su población diezmada podría sugerir. La milicia ciudadana compone el núcleo de los ejércitos de Ulthuan; son guerreros entrenados, con túnicas blancas resplandecientes y armaduras relucientes. Los guerreros nobles se convierten en Yelmos Plateados, los caballeros resplandecientes que luchan en la vanguardia del ejército Alto Elfo. Los jinetes casi no tienen rival y son famosos por su habilidad para lanzarse a través de murallas de escudos enemigos y abatir a sus enemigos con sus lanzas afiladas. Los generales Altos Elfos se afanan en proteger las vidas de sus guerreros, ya que la población de Ulthuan disminuye cada año y cada pérdida resulta difícil de superar.

Aunque todos los Elfos son guerreros eficaces, los que consagran sus vidas a las artes marciales pueden calificarse como los guerreros más letales del Viejo Mundo. Otros guerreros Altos Elfos deciden convertir la guerra en su modo de vida por diferentes motivos y canalizan la violencia a través de la desesperación y la pena o porque buscan la sabiduría. Los Guerreros Sombríos de Nagarythe son soldados adustos que luchan únicamente para saciar su deseo de venganza. Por el contrario, los Leones Blancos de Cracia son nobles y justos y están consagrados únicamente a la protección del Rey Fénix de Ulthuan.

Maestro de la Espada por Magali Villeneuve sll

Los Altos Elfos no solo muestran su estética elegante en combate, sino que también la hacen extensible a las armas y armaduras que utilizan. La armería de los Altos Elfos y todos sus pertrechos de guerra están tallados meticulosa y elegantemente. A menudo, las espadas pasan de padre a hijo, e incluso suelen ser herencias ancestrales familiares que han derramado sangre en miles de batallas. La armadura que lucen los Altos Elfos está hermosamente labrada y luce escamas metálicas diminutas, por lo que resulta muy ligera y flexible y permite mantener la habilidad natural y agilidad de su portador. Los Altos Elfos decoran su armadura y armas convirtiéndolas en verdaderas obras de arte. Sus altos yelmos relucen a la luz del sol y tienen tallas y piedras preciosas incrustadas.

Los Altos Elfos han desarrollado la hechicería mucho más que cualquier otra raza. Fueron los primeros en estudiarla y se convirtieron en los grandes maestros de la magia del mundo conocido. Gracias a la magia, los Altos Elfos protegen su isla natal de Ulthuan, porque sin los conjuros de los magos Altos Elfos la isla se hundiría sin remisión bajo las aguas. Los magos Altos Elfos son hechiceros poderosos que lanzan rayos y energías potentes que les han ayudado a ganar más de una batalla. Fueron los Elfos los que enseñaron la magia a los humanos, aunque los magos Altos Elfos superan a los magos humanos del Viejo Mundo tanto en habilidad corno en conocimiento.

Guardianes del OrdenEditar

Unrevealed Arts por Chris Trevas Altos Elfos Imperio

Aunque los Altos Elfos se consideran a sí mismos los defensores del mundo, esto no se extiende necesariamente a la protección del resto de razas. Solo un puñado de Altos Elfos ve a las razas menores como algo digno de proteger, e incluso éstos piensan que esas razas deben salvarse a sí mismas ocasionalmente. El resto, como mucho, consideran a los extranjeros un muro adicional de defensas para la protección de Ulthuan, muros de fortaleza vivos que refuerzan o abandonan conforme dicte el plan de batalla. Esto no implica que los Altos Elfos nunca luchen junto a otras razas, pero es cierto que esas alianzas suelen deberse a la intervención de individuos excepcionales y previsores.

Cegados por sus propias preocupaciones y sospechas, pocos entre el resto de razas ven la misión de los Altos Elfos tal como es. Para ellos, la gente de Ulthuan supone únicamente otro grupo de poder que maniobra para conseguir la supremacía mediante los canales del comercio, la diplomacia y la guerra. No tienen la suficiente astucia para ver que si los Altos Elfos eligen comerciar con otras razas no es por un deseo de dinero o de armamento. Hay tesoros más allá de los sueños de un avaro en las bóvedas de la mansión más humilde de Ulthuan, y las armerías del reino contienen diez veces más armas hechizadas que Elfos hay para portarlas. Sin embargo, los Altos Elfos saben que el comercio es un concepto que el resto de razas entienden y al que dan la bienvenida, así que lo usan para reunir información y situar espías. Igualmente, los Altos Elfos encuentran que las lenguas del resto de razas son burdas y toscas, así que solo las utilizan para conseguir sus fines en el extranjero.

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Incluso en temas militares, los Altos Elfos no se comprometerán a menos que exista un beneficio sustancial para su causa. Los ejércitos de Ulthuan están entre las armas más poderosas que cualquier gobernante pueda esgrimir, pero el mundo es enorme y no pueden estar en todos los lugares a la vez. Cada batalla, ya sea una escaramuza entre bandas, el choque de ejércitos o el asedio a una gran ciudad, se lucha porque mantendrá el equilibrio entre el orden que los Altos Elfos quieren mantener y la destrucción causada por la arremetida del Caos. No todas las batallas se luchan directamente contra las fuerzas de los Dioses Oscuros. Aunque ellos no lo saben, las intromisiones de pieles verdes, humanos y Enanos pueden socavar la búsqueda del orden de los Altos Elfos, simplemente a través de sus actos irreflexivos. Como consecuencia, las espadas de Ulthuan pueden alzarse contra los guerreros de muchas tierras. Si el ignorante debe ser eliminado para alcanzar al realmente malvado, que así sea.

La guerra que luchan los Altos Elfos es desesperada, sin victoria definitiva a la vista. Las fuerzas del Caos son interminables y eternas, mientras que los Altos Elfos disminuyen constantemente. Llegará el día en que toda la sangre de Ulthuan se habrá derramado y el mundo quede desprotegido ante la rapiña de los dioses hambrientos. Ese día puede estar lejos, pero se acerca con cada batalla, ganada o perdida.

Los Ejércitos Altos ElfosEditar

Altos Elfos por Bayard Wu Warhammer Total War II

La mayor fuerza de Ulthuan radica en la habilidad y diversidad de sus tropas. Si ve amenazada su tierra, un señor élfico puede solicitar ayuda de cualquier punto de los reinos élficos. Los primeros en responder a la llamada son los regimientos de arqueros y lanceros Altos Elfos del propio dominio del señor élfico y los nobles de su corte (esta es la base sobre la que se organizan los ejércitos de Ulthuan). Cuando se conoce la relevancia del peligro, las falanges de la Guardia del Mar responden a la llamada con la resignada determinación de los verdaderos veteranos. Pisándoles los talones aparecen los rápidos jinetes de Ellyrion y los aurigas de Tiranoc, considerados un poco vulgares para los estándares de los Altos Elfos, pero con unos corazones valerosos.

De entre las muchas facciones legendarias, los Maestros de la Espada de Hoeth son los más rápidos en ofrecer su apoyo a una hueste creciente. Docenas de Maestros de la Espada viajan a Ulthuan para cumplir las órdenes de los Señores del Conocimiento. Cuando se convocan las fuerzas, los Maestros de la Espada que puedan dejar a un lado sus quehaceres se embarcarán en un regimiento durante toda la campaña. Si uno de los Señores del Conocimiento decide poner su poder místico en favor de la causa, el número de Maestros de la Espada de la hueste puede aumentar enormemente, ya que unos magos tan reverenciados no pueden aparecer en el campo de batalla sin una escolta de estos guerreros plateados.

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Distintos soldados Altos Elfos

En lo que respecta a la Guardia del Fénix, estas tropas van a la batalla en nombre de Asuryan siempre que se les llama. Sin embargo, su número es tan escaso comparado con otras fuerzas que raramente alcanzan el número que un general querría.

Como escoltas reales, los Leones Blancos de Cracia tienen que abandonar sus tareas para afrontar las situaciones más difíciles, ya que su deber con su cargo está antes que nada. Si un señor élfico busca la presencia de los Leones Blancos en el campo, estos le protegerán y se ganarán su respeto como escoltas personales. Entre los aliados potenciales más valiosos cabe destacar a los Príncipes Dragón y a los Magos Dragón de la ancestral Caledor (nobles, señores y guerreros orgullosos). Los Príncipes Dragón no se encargan de trabajos pesados como reunir a los centinelas y a las patrullas (estas tareas las realizan guerreros comunes, pero no los herederos de Caledor el Grande). Viven para ganar la gloria venciendo a enemigos temidos y poderosos. Pero si el líder de una hueste que se está organizando es sabio, llamará a los Príncipes Dragón y les prometerá una batalla a la altura de dioses, o quizás les confiese que un enemigo en particular está más allá de su alcance. Con el aliciente de tales glorias, los hijos de Caledor cabalgarán para entablar batalla en el extremo más lejano del mundo.

Por último, los más reservados de todos son los Guerreros Sombríos de Nagarythe. Sus vidas están marcadas para siempre tras años de guerras constantes y amargas, motivos que les impulsan a apartarse de la sociedad de los Altos Elfos y nunca responden directamente a una llamada de ayuda. Sin embargo, han participado en muchas batallas disparando una lluvia de flechas negras o silenciando a un hechicero enemigo matándolo en sus propias filas. Aunque los propios Elfos los miran con recelo y desconfianza, los guardianes de Nagarythe saben muy bien dónde depositar sus lealtades.

TropasEditar

Altos elfos tyrion warhammer total war por Diego Gisbert Llorens

Gobierno y organizaciónEditar

Símbolo Altos Elfos Wayne England

Los reinos de Ulthuan están gobernados por un conjunto de príncipes, princesas y magos, por encima de todos los cuales se encuentran el Rey Fénix y la Reina Eterna. Las relaciones entre todos estos gobernantes y príncipes de Ulthuan no son tan simples como puede llegar a pensarse si únicamente se prestara atención a sus títulos. La monarquía no es hereditaria, y el Rey y la Reina mantienen cortes separadas.

La Reina de Ulthuan es siempre la Reina de Avelorn. Su dominio es el lugar donde se encuentra el templo primigenio de la Madre Tierra, y a la Reina se la considera la dirigente espiritual de todos los reinos élficos. El cargo de Rey Fénix es electivo. Éste es elegido entre los Príncipes de Ulthuan al morir el anterior Rey Fénix, y es coronado en la imponente pirámide del Templo de Asuryan, situado en una isla del Mar de los Sueños, fuera de las fronteras de cualquiera de los reinos.

Evidentemente, ya que la elección de un gobernante como Rey Fénix incrementará el prestigio de su reino, el proceso de elección del nuevo soberano de Ulthuan normalmente es un proceso cargado de maniobras diplomáticas, ya que tienen que hacerse auténticos malabarismos con los intereses de las diferentes facciones políticas.

Puesto que el Rey controla la política exterior de Ulthuan, el carácter de los diferentes Reyes Fénix define los períodos de la historia élfica. Un Rey aislacionista implica que la tierra de Ulthuan puede permanecer encerrada en sí misma durante mil años o más. El Rey actual, Finubar el Navegante, es nativo del estado comerciante de Eataine, lo cual explica el renovado y vigoroso interés de Ulthuan en las tierras lejanas. Como la mayoría de extranjeros saben únicamente del Rey Fénix y de la preponderancia de Eataine, hay tendencia a suponer que Ulthuan es un bloque bastante más homogéneo de lo que es en realidad.

Reino e ImperioEditar

Ulthuan Politico

Ulthuan es una isla gigantesca, un coloso situado en el Gran Océano Occidental, entre el Viejo y el Nuevo Mundo. La forma de la isla continente es similar a la de un anillo. La isla de Ulthuan esta organizada en 10 reinos divididos en dos grupos: Los Reinos Exteriores están situados en la costa del océano, mientras que los Reinos interiores están bañados por las aguas del Mar Interior.

Los Altos Elfos tienen también colonias dispersas por el mundo en posiciones estratégicas, que permiten a la armada de los Altos Elfos controlar las rutas marítimas internacionales. Gracias a esto, Ulthuan controla el tráfico comercial entre el Viejo Mundo y el Nuevo Mundo. Las naves élficas surcan los mares desde Erengrado hasta las lejanas tierras de Catai. Los Altos Elfos poseen la flota más poderosa del mundo, y sus tácticas navales no han sido igualadas por nadie.

Mapa Imperio Colonial Altos Elfos

A causa de las mágicas Islas Cambiantes y las naves de guerra de los Altos Elfos, muy pocas naves de otras naciones marítimas han conseguido atravesar el Gran Océano y llegar al Nuevo Mundo, y es prácticamente imposible pasar junto a la gigantesca Ciudadela del Crepúsculo y la poderosa Fortaleza del Amanecer que vigilan las rutas comerciales hacia Catai.

MagiaEditar

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Los Altos Elfos están considerados maestros de la magia y su conocimiento es inferior solo ante el de los Slann, quienes fueron sus mentores en el pasado. Los Altos Elfos perfeccionan fácilmente los Ocho Saberes de la Magia estudiados por los hombres antes de emprender la tarea más ardua que representa el estudio de la Alta Magia. Este nivel intenso de aprendizaje proporciona beneficios enormes a los ejércitos de Ulthuan, ya que los magos Altos Elfos pueden llevar hechizos al campo de batalla que estén especialmente adaptados para cada enemigo. Fue Teclis, el actual Señor del Conocimiento de Hoeth, quien le regaló el saber de la magia a la humanidad para combatir al Caos, fundando los Colegios de la Magia.

Los Altos Elfos han desarrollado la hechicería mucho más que cualquier otra raza. Fueron los primeros en estudiarla y se convirtieron en los grandes maestros de la magia del mundo conocido. Gracias a la magia, los Altos Elfos protegen su isla natal de Ulthuan, porque sin los conjuros de los magos Altos Elfos la isla se hundiría sin remisión bajo las aguas. Los magos Altos Elfos son hechiceros poderosos que lanzan rayos y energías potentes que les han ayudado a ganar más de una batalla. Fueron los Elfos los que enseñaron la magia a los humanos, aunque los magos élficos superan a los magos humanos del Viejo Mundo tanto en habilidad como en conocimiento.

Elementos CulturalesEditar

ReligiónEditar

Altos Elfos por zhangji

Los Altos Elfos rinden culto a una amplia variedad de deidades divididas en dos grupos: Los Cadai, los gobernantes de los cielos; y los Cytharai, son los dioses del Inframundo Élfico. Estos dioses son los mismos para todas las razas élficas, pero cada una las venera de manera diferente. Así, los Altos Elfos veneran principalmente a los Cadai, siendo Asuryan el más importante, mientras que el culto a los Cytharai es menor e incluso prohibido en algunos casos.

El Destino del CuerpoEditar

Como todo lo demás en Ulthuan, las tradiciones funerarias de los Altos Elfos están unidas a milenios de precedentes, protocolos y, sobre todo, decoro. Dicho esto, los rituales varían mucho dependiendo del reino y la familia ya que se atienen a tradiciones diferentes.

En Lothern se acostumbra a poner a un gran héroe en un barco funerario, que luego se deja a la deriva en el Mar de los Sueños para que conozca lo que el destino le depara. En Caledor, los cadáveres se incineran, con el fin de liberar más rápido el espíritu que contienen. En Tiranoc y Ellyrion, reinos en los que la conexión con la tierra es más intensa, grandes sepulcros de piedra se hunden en el suelo, con generaciones enteras de familias reposando en silencio sobre las losas de mármol y serpentinita. Los Elfos de Cothique son mucho más prácticos. Consideran los cuerpos de los muertos como simples vasijas vacías, por lo que arrojan los cadáveres al mar. Las salas de Cothique están libres de muertos, y los megalodones y dragones de mar de la costa de Cothique están acostumbrados a alimentarse de carne fresca. Incluso se dice que en el corazón de Avelorn hay un laberinto subterráneo de ámbar y jade. Allí, o eso dice la leyenda, las formas vacías que antaño pertenecieron a las Doncellas de la Reina Eterna están sentadas en tronos de marfil, con atuendos de seda adornados con piedras preciosas que harían enloquecer a un mortal de avaricia.

Como los Elfos tienen vidas tan longevas, no siempre es fácil determinar cuándo ha ocurrido la muerte. Algunos nobles se encuentran en este estado durante cientos de años, sus familias convencidas de que simplemente han caído en un largo sueño, y que despertarán a su debido tiempo. Algunas princesas élficas han "dormido" durante siglos, con flores frescas traídas junto a su lecho por sirvientes o familiares, a veces incluso por pretendientes.

La Marca del GuerreroEditar

Rostro Alto Elfo por Gergely Fejervary Warhammer Mark of Chaos

Para los Altos Elfos, el cabello largo es símbolo de fuerza, poder y nobleza (la señal más clara de un verdadero guerrero). Por este motivo, los mechones de pelo también son talismanes importantes para los Elfos. Esta antigua costumbre deriva de los grandes héroes de leyenda élfica, que se han representado siempre con largas melenas al viento, y se dice que de ahí nace su fuerza. Los Leones Blancos de Cracia, famosos por su fuerza prodigiosa, se enorgullecen de su pelo de color dorado o negro azabache. Estos guerreros tejen cuerdas delicadas de hierro en sus largas trenzas para que nadie las corte en el fragor de la batalla, ya que esto significaría que un guerrero despojado de su melena quedaría debilitado en medio de la batalla.

Todos los Altos Elfos adornan su pelo con peines de plata u oro, y lo embellecen con gemas brillantes como diamantes y rubíes. Cada joya tiene un significado diferente y refleja el papel del Elfo dentro de su familia, su rango en la batalla, o incluso es una señal del favor concedido por su prometida. La ira se abate sobre un carroñero del campo de batalla que toma uno de estos adornos de un Elfo caído; los Altos Elfos consideran esta acción como un insulto a su honor, y lo persiguen como tal. La ciudad bretoniana de Brigadine, con sus ruinas ennegrecidas por el fuego, es un triste recordatorio de que, no importa lo bonito que se vea un peine élfico entre los rizos de la dama elegida de un caballero, hubiera sido preferible que comerciara con oro en vez de saquear a un caído en batalla.

El Lenguaje ÉlficoEditar

Visita la Sección Eltharin.

FuentesEditar

  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (4ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (5ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (6ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (7ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (8ª Edición).

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