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Diablos de Asalto

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Nagash Gran Nigromante retornado Fin de los Tiempos.jpg

El Fin de los Tiempos

El trasfondo que puedes leer en esta sección o artículo se basa en la serie de libros de campaña y novelas de El Fin de los Tiempos, que recientemente ha sustituido la línea argumental de La Tormenta del Caos

Archaon Señor del Fin de los Tiempos.jpg

Diablo de asalto amerratadoras.png
Las Ratas Ogro son descomunales bestias de carne, cosidas juntas de partes de componentes ensamblados o cultivadas por el Clan Moulder. Combinan una gran fuerza y ​​salvaje ferocidad con la velocidad de un skaven. Sin embargo, sólo porque fueran una raza exitosa y se vendieran a casi todos los clanes de Señores de la Guerra que podían pagarlos no significaba que el Clan Moulder no estuviera aún haciendo pequeños ajustes. De hecho, los fabricantes de carne de ese clan no estaban satisfechos, pero siempre estaban buscando maneras de hacer que sus creaciones fuesen aún más letales.

Al final, fue Throt el Inmundo, un Maestro Moldeador de Pozo Infernal al que se le ocurrió una solución. Mientras que otros se fijaban en desarrollar garras más largas o el injerto de múltiples brazos, Throt se dedicó a llegar a la raíz del asunto. Las Ratas Ogro no carecían de fuerza física o potencial de lucha: carecían de capacidad mental. Eran criaturas de mente estrecha con un singular instinto de matar. Costaba mucho esfuerzo de los señores de las bestias para conducirlas a la batalla, e incluso entonces las brutas bestias eran difíciles de controlar. Por lo tanto, lo que Throt intentó mejorar fueron sus lamentablemente diminutos cerebros, razonando que si los animales eran más inteligentes se les podrían dar armas para que las usaran.

Las operaciones fueron un trabajo peligroso, porque era imposible someter a una rata ogro - o luchaban brutalmente con todas sus fuerzas o estaban muertas, con poco o nada por el medio. Incluso cuando estaban encadenadas con pesadas cadenas, era difícil trabajar el cerebro en las ratas ogro. Peor aún, los experimentos fueron fracasos abyectos. Cuanto más podía pensar la criatura, menos violenta se volvía. Throt era muy consciente de que la única razón por la que el Clan Moulder vendía tantas Ratas Ogro se debía a la agresión sin sentido de las criaturas. Despojarlas de su mentalidad de matar-matar estaba fuera de la cuestión.

El siguiente paso para Throt era un uno lógico - si no podía hacer a la bestia más inteligente, ¿podría unir al señor de las bestias con la propia bestia? No fue sorprendente, que esos señores de las bestias que fueron escogidos para ser cosidos de forma permanente en la parte posterior de una rata ogro, con sus cerebros y fluidos vitales conectados, estaban profundamente infelices. A medida que estos señores de las bestias lograban controlar a las descomunales bestias hipermusculadas, su descontento era demasiado evidente, y estos experimentos tuvieron que cancelarse ya que no había voluntarios dispuestos. Throt no tuvo más remedio que hacerlos crecer él mismo.

A través de técnicas espantosas y repugnantes. Throt hizo crecer a los sujetos requeridos y fusionó otras partes con cautivos o esclavos. El resultado fue un lote de skavens escuálidos y sumisos con unos cerebros inusualmentes grandes. Una vez integrados de forma permanente en un arnés alimentado de piedra bruja y unido con cables y tubos, el cuerpo del skaven se atrofiaría más y más. Eventualmente, si vivía lo suficiente, el skaven se convertiría en poco más que una cáscara arrugada con un cerebro auxiliar que podría ayudar a dirigir a la salvaje bestia con la que había sido moldeado.

Los primeros resultados fueron sorprendentemente exitosos - las ratas ogro se mantuvieron feroces, sin embargo, podían ser controladas brevemente por la criatura cerebral mucho más sensata conectada en su espalda. Por desgracia, había un inconveniente: las ratas ogro eran ahora capaces de utilizar armas, pero el Clan Moulder rápidamente descubrió que no tenían nada con lo que hacer a su nueva creación más destructiva que lo que su anterior iteración había sido. Las ratas ogro podían manejar los enormes garrotes o espadas de gran tamaño tomadas de las derrotadas tribus ogras, pero esto no las hacía más peligrosas que si hubieran estado con sus propias garras, colmillos y puños como rocas. Sólo había un lugar en todo el Bajo Imperio, donde se podían encontrar las mejores armas disponibles: las forjas de disformidad del Clan Skryre.

Diablo de asalto proyecto de fuego disforme.png

Una colaboración significativa entre los clanes Skaven siempre había sido rara, ya que ninguna de las partes confiaba en la otra. Aun cuando ambas partes comenzaban con buenas intenciones, tales transacciones nunca terminaban bien, mientras la tentación de tomar ventaja, estafar o engañar de alguna manera siempre había sido un impulso abrumador para cualquier skaven. Sin embargo, el momento de llegada del Clan Moulder no podía haber sido mejor cuando Throt llegó a Plagaskaven buscando la ayuda del Clan Skryre.

El Clan Skryre buscaba aliados, ya que Lord Morskittar llevaba tiempo planeando la desaparición de los videntes grises. El Señor de la Descomposición consideró que apoyar sus planes, sobre todo para los Clanes Mayores, era vital. Siendo este el caso, las órdenes de Morskittar eran aplacar a los señores de las bestias tanto como fuese posible. Ocurría, que Ikit Claw del Clan Skryre había desarrollado varias poderosas - aunque problemáticas - nuevas armas. Entre sus intentos frustrados de lanzamiento de cohetes, el Jefe de los Ingenieros Brujos había intentado actualizar los dispositivos de los equipos de armas, pero cada nuevo diseño resultó ser demasiado difícil para que los equipos lo llevasen, demasiado pesado para que dotaciones aún más grandes pudieran levantarlas o apuntar.

Aunque el propio Ikit apenas estaba dispuesto a trabajar con Throt - creía que todos los del Clan Moulder apestaban a despojos - el Jefe de los Ingenieros Brujos estaba ansioso por volver a complacer a Lord Morskittar. No pasó mucho tiempo antes de que las mejoradas ratas ogro estuviesen siendo equipadas con las nuevas armas. Ikit estaba malhumorado al comenzar. Sin embargo, a medida que cada problema técnico fue superado, empezó a ver grandes ventajas. Las descomunales ratas ogro podían soportar las cargas de las pesadas armas; un hecho que les permitía llevar múltiples armas, junto con las municiones necesarias y con las fuentes de alimentación de generadores de disformidad.

A pesar de las dudas de Ikit. Throt demostró ser especialmente hábil. Sin dudar, el Maestro Moldeador recortada trozos de hueso del brazo para facilitar la unión de los guanteletes de disformidad, o aumentaba la velocidad de transferencia del jugo cerebral para permitir que la criatura cerebro guiase mejor a su musculoso compañero. Fue Throt quien sugirió un mecanismo de apagado automático en las amerratadoras, ya que había sido imposible conseguir que la rata ogro o su contrapartida más inteligente dejaran de disparar, lo que resultaba en que agotaban su munición en una andada sostenida de balas.

Para probar las nuevas bestias-arma, un puñado de ellas fueron puestas en libertad en un corral de esclavos sellado. Los resultados fueron espectaculares. Las armas estaban mejoradas y eran más mortales que nunca. Mejor aún, no eran llevadas por skaven, sino por bestias descomunales que podían hacer caso omiso más fácilmente de las flechas enemigas. En los pocos casos donde los enemigos se acercaron lo suficiente como para atacar a los recién apodados Diablos de Asalto, acabaron mutilados, aplastados o golpeados por cañones de armas como si fueran garrotes.

Cuando los skaven invadieron Tilea, los diablos de asalto se dieron a conocer ante los clanes de los Señores de la Guerra. La visión de una rata ogro armada con guanteletes despellejadores funestos y llevando una armadura llena de cuchillas giratorias atravesando una batalla callejera fue suficiente para que muchos hicieran sus pedidos de forma inmediata. Los señores de la guerra Skaven simplemente se quedaron atónitos al ser testigos de tres amerratadoras portadas en una sola rata ogro, zumbando para detener los contraataques enemigos sin ayuda de nadie. Pronto, el Clan Skryre y el Clan Moulder no podían producir lo suficientemente rápido las bestias llenas de armas, no importaba cuánto sobrecargaran el precio en trozos de piedra bruja.

ORIGINAL:

Rat ogres are hulking flesh-beasts, stitched together out of component parts assembled or grown by Clan Moulder. They combine great strength and savage ferocity with the speed of a skaven. However, just because they were a successful breed and sold to nearly every Warlord Clan that could afford them did not mean that Clan Moulder was not still tinkering. Indeed, the flesh manufacturers of that clan were never satisfied, but were always seeking ways to make their creations even more deadly.

In the end, it was Throt the Unclean, a Master Moulder of Hell Pit that hit upon a solution. While others fixated upon developing longer claws or grafting multiple arms, Throt set about getting to the root of the matter. Rat ogres did not lack in brawn or fighting potential: they lacked mental capacity. They were small-minded creatures with a singular instinct to kill. It took much twining from packmasters to lead them into battle, and even then the brute-beasts wore difficult to control. Thus, what Throt attempted to improve were their woefully tiny brains, reasoning that if the beasts were smarter they could be given weapons to use.

The operations were dangerous work, for it was impossible to subdue a rat ogre - they were either viciously fighting with all their might or they were dead, with little to nothing in between. Even when they were chain-bound with heavy fetters, it was difficult to do brain work on the rat ogres. Worse still, the experiments were abject failures. The more the creature could think, the less violent it became. Throt was all too aware that the sole reason Clan Moulder sold so many rat ogres was due to the creatures' mindless aggression. To rob them of their kill-kill mentality was out of the question.

The next step for Throt was a logical one - if he could not make the beast smarter, could he fuse the packmaster onto the beast itself? Not surprisingly, those packmasters who were chosen to be permanently stitched into the back of a rat ogre, their brains and vital fluids connected, were profoundly unhappy. As these packmasters now controlled over-muscled hulking mauler-beasts, their dissatisfaction was all too apparent, and these experiments had to be cancelled as there were no willing volunteers. Throt had little choice but to grow them himself.

Through gruesome and repugnant techniques. Throt grew the required subjects and merged other parts with captives or slaves. The result was a batch of scrawny and submissive skaven with unusually large brains. Once permanently integrated into a warpstone-powered harness and rigged with coils and tubes, the skaven's body would become more and more atrophied. Eventually, if it lived long enough, the skaven would become little more than a shrivelled husk with an auxiliary brain that could help steer the savage beast with which it was molded.

Early results were astoundingly successful - the rat ogres remained ferocious, yet they could be briefly controlled by the far more sensible brain-creature hardwired into their backs. Unfortunately, there was a drawback: the rat ogres were able to use weapons now, but Clan Moulder quickly found out they had nothing with which to make their new creation any more destructive than its previous iteration had been. The rat ogres could wield the enormous clubs or oversized swords taken from defeated ogre tribes, but it made them no more dangerous then they had been with their own claws, fangs and boulder-like fists. There was only one place in all the Under-Empire where the best weapons available could be found: the warpforges of Clan Skryre.

Meaningful collaboration between the skaven clans has always been rare, as neither side trusts the other. Even when both parties begin with good intentions, such brokered deals never end well, as the temptation to take advantage, swindle or somehow cheat has always been an overwhelming urge for any skaven. However, Clan Moulder's timing could not have been better when Throt arrived in Skavenblight seeking Clan Skryre aid.

Clan Skryre was seeking allies, for Lord Morskittar had long been planning the demise of the grey seers. The Lord of Decay considered support for his schemes, especially from the Greater Clans, to be vital. This being the case, Morskittar's orders were to placate the beast-masters as much as possible. As it happened. Ikit Claw of Clan Skryre had developed several powerful - albeit problematic - new weapons. In between his foiled rocket launch attempts, the Chief Warlock had attempted to upgrade the devices of the weapon teams, but each new design proved too difficult for the teams to carry, too weighty for even larger crews to lift or aim.

Although Ikit himself was hardly keen to work with Throt - it was his belief that all those from Clan Moulder stank of offal - the Chief Warlock was anxious to get back in Lord Morskittar's good graces. It was not long before the improved rat ogres were being kitted out with the new weapons. Ikit was surly to begin wilt. However, as each technical problem was overcome, he began to see great advantages. The hulking rat ogres could bear heavy weapon loads; a fact that allowed them to carry multiple guns along with the necessary ammunition feeds or warp-generator power sources.

Despite Ikit's misgivings. Throt proved especially adept. Without question, the Master Moulder sawed off bits of arm bone to facilitate the attachment of warp-forged gauntlets, or increased the rate of brain-juice transference to better allow the brain-creature to guide his brawny teammate. It was Throt who suggested an automatic cut-off mechanism on the ratling cannons, for it had proven impossible to get the rat ogre or its brainier counterpart to stop firing, resulting in them using up their ammunition in one sustained spray of bullets.

To trial the new weapon-beasts, a handful of them were released into a sealed slave pen. The results were spectacular. The weapons were improved and more deadly than ever. Bolter still, they were not carried by skaven, but by hulking brutes that could more easily shrug off enemy arrows. In the few eases where enemies got close enough to attack the newly dubbed stormfiends, they found themselves mauled, crushed or battered by club-like weapon barrels.

When the skaven overran Tilea, the stormfiends were unveiled before the Warlord Clans. The sight of a rat ogre armed with doom-flayer gauntlets and wearing armour full of spinning blades wading through a street battle was enough for many to place orders immediately. Skaven warlords simply stood agog as they witnessed three ratling cannons borne upon a single rat ogre, whirring away to single-handedly halt enemy countercharges. Soon, Clan Skryre and Clan Moulder could not produce the up-gunned weapon-beasts quickly enough, no matter how many warptokens they overcharged.

ArmamentoEditar

  • Guanteletes Despellejadores Funestos - Incorporando enormes bolas de hierro y chirriantes cuchillas a un motor instalado en los brazos del Diablo de Asalto se obtuvo un temible luchador de túneles. Para proteger aún más a estos despedazadores, se les proporcionó una armadura impregnada de Piedra Bruja adornada con cuchillas giratorias.
  • Puños Moledores - Se trata de artefactos alimentados con Disformidad que permiten a los Diablos de Asalto excavar sus propios túneles vaporizando roca, tierra y raíces por igual. También son útiles contra los enemigos, cuya carne desintegran con facilidad.
  • Amerratadoras - Los Diablos de Asalto que llevan amerratadoras incorporan tres de ocho cañones, lo que les hace capaces de acribillar unidades enteras.
  • Guanteletes de Choque - Son un diseño de puños electrificados creado por el clan Skryre con vistas a la lucha en el cuerpo a cuerpo. No obstante, el arma más peligrosa de un Diablo de Asalto que lleve estos puños no son los guanteletes mismos, sino su armadura impregnada de Piedra Bruja, que hace de conductora para la electricidad y puede freír por completo a numerosos enemigos cercanos.
  • Morteros de Viento Envenenado - Los Diablos de Asalto usan un mortero de repetición que dispara las temidas esferas huecas de cristal llenas de viento envenenado Skaven y recarga automáticamente tras cada disparo.

MiniaturasEditar

  • Diablo de Asalto con Guanteletes Despellejadores Funestos (End Times).
  • Diablo de Asalto con Puños Moledores (End Times).
  • Diablo de Asalto con Amerratadoras (End Times).
  • Diablo de Asalto con Guanteletes de Choque (End Times).
  • Diablo de Asalto con Mortero de Viento Envenenado (End Times).
  • Diablo de Asalto con Proyector de Fuego Disforme (End Times).

ImágenesEditar

  • Equipos de Fuego de Metralla
  • Grupo de Guerra Fuego Negro


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Miembro a cargo: snorri Fecha de inicio: 10-10-16 Estado: Esperando revisión


FuentesEditar

  • White Dwarf Weekly nº 51.
  • The End Times IV - Thanquol

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