Fandom

La Biblioteca del Viejo Mundo

La Alianza del Orden

5.487páginas en
el wiki}}
Crear una página
Comentarios0 Share

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Estandarte orden.jpg

Las fuerzas del orden, son una alianza creada apresuradamente, unidos por necesidad. compuesta por, los valerosos Enanos, el glorioso Imperio del Hombre y los nobles Altos Elfos de Ulthuan.

A pesar de que los Elfos y los Enanos siguen enemistados, sus fuerzas se mantienen unidas, en parte por la diplomacia del Imperio y, en parte, mediante una simple instinto de supervivencia, y ahora los miembros de la Alianza del Orden, están siendo atacados en todos los frentes por los reinos de la destrucción.

ImperioEditar

“Luchamos con nuestro acero, luchamos con nuestro coraje, pero, por encima de todo, ¡luchamos con nuestra fe en Sigmar!"

- Magnus el Piadoso

La nación de hombres más grande del Viejo Mundo. El Imperio está formado por los descendientes humanos de Sigmar, quien unió las tribus de hombres en la Batalla del Paso del Fuego Negro. Sigmar fue deificado tras la batalla y su promesa de ayuda eterna al reino de los Enanos aún prevalece. Esta promesa solidificó las relaciones entre los humanos y los Enanos, y plantó las semillas del floreciente Imperio a través del comercio. Hoy día, el Emperador Karl Franz lidera el Imperio desde su trono en la ciudad estado de Altdorf.

La vida de un ciudadano del Imperio es peligrosa, ya que cada sombra y cada esquina pueden ocultar enemigos. Los cultos secretos abundan, y hay rumores de su creciente difusión. Nadie está seguro de quién es de confianza, y el miedo y la paranoia están omnipresentes en los asentamientos aislados que salpican las provincias del Imperio.

Mientras el Imperio se pudre en su interior, sufre un asalto constante desde el exterior. Desde el norte, los Bárbaros del Caos frecuentemente emprenden masivas campañas hacia el Imperio, practicando el pillaje y la destrucción. En la Era del Juicio Final, un gran ejército ha atacado las fronteras del norte del Imperio bajo el liderato de un poderoso Paladín. El momento en el que ha tenido lugar la invasión ha sido desafortunado, ya que una misteriosa plaga que transforma al pueblo en enemigos homicidas está asolando el Imperio.

Ante tales circunstancias desesperadas, el emperador Karl Franz se ha visto forzado a solicitar la ayuda de los Enanos y los Altos Elfos, para evitar que su tierra no se someta al terrible dominio del Caos para siempre.

EnanosEditar

"Sí que son tercos y orgullosos. Pero cuando se habla de los Enanos, sólo hay que acordarse de una cosa... los Enanos, simplemente, nacen para hacer la guerra."

Los Enanos son una raza antigua y trabajadora, antaño esplendorosa. El imperio de Kayak-Ankor, imponente en su día, ahora yace en ruinas, y los vistosos refugios de montaña de los Enanos han sido abandonados o conquistados por los Orcos y los Goblins, contra quienes han luchado durante siglos. No es raro oír a un Enano narrar con nostalgia las grandes glorias del pasado, observando amargamente que ningún logro actual de su raza puede compararse con la majestuosidad de antaño.

Los Enanos, un pueblo lleno de orgullo, reaccionan a la menor provocación, ya sea real o imaginaria, y recuerdan las afrentas durante años, hasta el punto de legar la responsabilidad de la venganza a sus herederos mediante sus Libros de Agravios. Tal vez sea ese orgullo obstinado lo que les impide admitir abiertamente que su cultura está llegando lentamente a su ocaso. Sin embargo, en el fondo saben que son una raza condenada. Eso les proporciona una perspectiva amarga del mundo exterior, y tal vez explica su afición a ahogar las penas en jarras y jarras de cerveza.

De hecho, lo único que valoran más que un trago de cerveza es el oro. Un Enano sediento de oro es algo digno de ver. El control y la legendaria resistencia de esta raza se desvanecen por completo cuando se les presenta la oportunidad de conseguir oro. Los Enanos no tienen rival como mineros y expertos en minerales y metales. Sus obras de ingeniería y artesanía son muy valoradas en todo el mundo, y son veneradas hasta por los Elfos.

El destino de los Enanos está irremediablemente ligado al de los hombres del Imperio. Desde que Sigmar unió a las tribus de los hombres en defensa de los Enanos durante la Batalla del Paso del Fuego Negro, este pueblo de robustos guerreros juró por su honor que ayudaría a los hombres cuando lo necesitaran. Con el destino del Imperio ahora en juego, parece que ha llegado el momento de saldar esta vieja deuda.

Altos ElfosEditar

“Nosotros los Asur pertenecemos a la nobleza; nuestra larga y orgullosa historia se remonta hasta una época en la que los Hombres eran aún salvajes vestidos con pieles. Al vivir en nuestra hermosa isla de Ulthuan, situada en el centro del Gran Océano, nos encontramos alejados de los mezquinos altercados de las razas inferiores. Aquí podemos practicar la magia y nuestras demás artes, perfeccionándolas sin otro motivo más allá de su mero disfrute."

Los Altos Elfos son un pueblo antiguo con una historia que se extiende a lo largo de milenios. En los tiempos en que los antepasados del hombre eran poco más que primitivos moradores de cuevas, los Elfos construían magníficas ciudades de brillante plata y blanco mármol en Ulthuan, su isla natal. Fueron eruditos y exploradores Elfos los primeros en y cartografiar las estrellas y surcar los océanos de todo el mundo. También fueron ellos la primera raza en planear una defensa organizada contra las hordas invasoras del Caos, iniciando una guerra que aún continúa hoy.

Apenas hubieron comenzado su lucha contra los Poderes de la decadencia, los Elfos descubrieron que las emociones negativas tales como el miedo, la rabia, los celos y la avaricia, potenciaban y reforzaban el poder del Caos. Desde entonces, los Altos Elfos se han esforzado por mantener bajo control sus intensas pasiones. Aunque inteligentes e ilustrados, todos los Elfos pueden ser violentos y salvajes. Para suprimir este aspecto peligroso e impredecible de su psique, los señores de Ulthuan se afanan continuamente en eliminar cualquier emoción extrema; en la sociedad de los Altos Elfos, sucumbir a la ira o al deseo equivale a mostrar signos de debilidad. Como resultado, los Altos Elfos viven siguiendo un estricto régimen de reglas y códigos y adoptan un modo de vida que pone el énfasis en la armonía, el equilibrio y la paz interior.

La magia constituye la esencia vital de los Altos Elfos. Como dispusieron de milenios para perfeccionar sus habilidades, no sorprende en absoluto que los Magos de Ulthuan se encuentren entre los más poderosos practicantes de las artes mágicas en todo el mundo. Además, su meticuloso y juicioso enfoque del estudio del combate, unido a su paciencia y disciplina mental, les convierte en luchadores mortales. En el campo de batalla, los espadachines de los Altos Elfos son elegantes, ágiles y letales cuando detectan una debilidad en sus adversarios.

Los Altos Elfos necesitarán contar con toda su sabiduría y habilidad para sobrevivir la Era del Juicio. Cuando Finubar, Rey Fénix y gobernante de Ulthuan, reúne a sus mejores guerreros y zarpa hacia el Viejo Mundo para ayudar a un Imperio sitiado y hostigado, no sabe que él mismo y sus aliados son peones en un elaborado plan urdido para dejar Ulthuan vulnerable ante una invasión. Al tiempo que la flota de galeras de Finubar navega más allá del horizonte, vastas sombras caen sobre la isla de Ulthuan. Un gran enjambre de Arcas negras repletas de odiosos guerreros de los Elfos Oscuros oscurece los cielos y busca reclamar su hogar ancestral y destruir para siempre a sus despreciados primos, los Altos Elfos.

FuentesEditar

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar