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Matademonios es la tercera parte de la saga mortífera de Gotrek Gurnisson, relatada por su compañero de viaje Félix Jaeger. Ambientada en el mundo gótico y tenebroso de Warhammer, Matademonios es una novela que contiene las aventuras más extraordinarias de esta letal pareja de héroes. El lector se encontrará con monstruos, demonios, brujos, mutantes, orcos y seres peores mientras Gotrek sigue buscando una muerte honorable en el combate. Félix, por su parte, debe sobrevivir para contar la historia.

Fragmento de la novela Editar

La lucha concluyó casi antes de haber comenzado. Abrumados por la furia de sus enemigos, los hombres bestia dieron media vuelta y huyeron. Félix vio que Gotrek había matado a cuatro y que los restos cortados en pedazos yacían a sus pies. Snorri saltaba arriba y abajo sobre un cadáver, contento como un niño que juega en una caja de arena. Una ráfaga del arma de Varek derribó a los hombres bestia que huían. Félix se volvió jadeando, más por reacción que al corto combaterepentino que a causa del esfuerzo. Quería ver a quienquiera que les había ayudado para darle las gracias.

-¡Queados muy quietos!- dijo una profunda voz gutural-. Estáis a pocos centimetros de la muerte.

TramaEditar

Plantilla Spoiler Cazador de Brujas
Alto, estás caminando por la senda del Hereje. Si continúas, corres riesgo de... perderte.
Este artículo puede contener spoilers de Matademonios

Tras recibir un mensaje en Nuln, Gotrek parte a hacia un lugar desconocido para Félix, ya que el Enano solo le responde que allí donde irán es donde el matador encontraran su fin tan ansiado. Durante la travesía, hace un alto en una taberna en el camino hacia Middenheim en la que Gotrek se ve envuelto en una pelea contra unos matones. Tras recibir una paliza por parte del Enano, el último de ellos trata de escapar solo para recibir un puñetazo de otro Enano.

Este recién llegado se presenta como Snorri Muerdenarices, un viejo amigo de Gotrek, un matador como él y que también había recibido un mensaje donde se le convocaba. Acompañando a Snorri se encontraba Varek Varigsson un joven y entusiasta enano erudito y sobrino de la persona que había convocado a Gotrek y a Snorri, Borek Barbapartida, otro viejo conocido del Matador.

Borek está obsesionado con organizar una expedición con la que llegar a Karag-Dum, una antigua fortaleza enana perdida tras la última gran incursión del Caos y que ahora se encuentra absorbida en los Desiertos del Caos. Tras la anterior expedición, que acabó en desastre, parece haber encontrado otra manera de lograr su objetivo, aunque Varek no puede decir de que se trata. Aunque Gotrek cree que Borek debe estar loco para querer volver allí, se compromete a viajar a su base secreta, la Torre Solitaria, al oírle, y Félix se ve obligado a viajar con él.

Durante el viaje en carro hacia la Torre, Varek les informa a los demás que su tío había estableció la base sobre una antigua mina, reconstruyendo las anteriores estructuras humanas, aunque después de haber expulsado a los Skavens que tenían su guarida allí. Al parecer, algunas de esta alimañas les han estado vigilando aunque Varek no se muestra preocupado ya que contaba con bombas construidas por Malakai Makaisson, un Ingeniero Enano que, tras varios desastres que acabaron con la vida de varios enanos, fuera expulsado del Gremio de Ingenieros y se convirtió en matador por ello. Borek también había contratado a Makaisson. Esa noche su campamento es atacado por exploradores Skavens pero Gotrek y Snorri los espantan con facilidad.

Al llegar a la Torre Solitaria, descubren que de trata de gran centro industrial Enanos situado en el fondo de un valle. Aquello sorprende incluso a Gotrek ya que se estaban empleando tecnologías y maquinarias prohibidas por el Gremio de Ingenieros al no ser consideradas debidamente seguras, y se adentran para saber que estaba ocurriendo.

Sin que lo sepan, no lejos de allí estaba el Vidente Gris Thanquol, que después del fracaso de la conquista de Nuln, tomó las fuerzas skavens restante para investigar la razón de por que los Enanos se habían tomado tantas molestias en expulsar a una pequeña banda de Skavens de una de carbón abandona. Al descubrir todas aquellas maravillas tecnológicas, tenía intención de asaltar la base y hacerse con toda aquella maquinaria.

Toda aquella excitación desapareció al ver que Gotrek y Félix, los principales responsables de su fracaso en Nuln, se encontraban allí. Thanquol estaba asustado y enfurecido por la presencia de aquella pareja, pero estaba seguro que su plan para conquistar aquel asentamiento no fracasaría. Contaba con una enorme fuerza de choque comandadas por los jefes de garra Grotz y Acechador Lenguadelatora, un subalterno Thanquol de su invasión a Nuln. Ambos contaban con amuletos comunicadores incrustados en su frente por las que el Vidente Gris enviaba sus órdenes directamente a sus mente. Igualmente, Thanquol también contaba con una nueva Rata Ogro guardaespaldas, Destripahuesos II, en sustitución a la que había matado Gotrek en Nuln.

Aquella noche, las tropas Skavens trataron de infiltrase sigilosamente, pero fueron descubiertos por un vigilante enano que dio la alarma. La batalla resultante por la Torre Solitario enfrentó a los disciplinados ingenieros Enanos contra los feroces skavens de Thanquol. El Vidente Gris envió Destripahuesos II para que matara personalmente a Félix, pero tras una loca persecución en el carro con el que habían llegado a la base, Félix emplea una de las bombas de Varek, que consigue introducir justamente a través de las enormes fauces del monstruo, que muere tras la explosión.

A pesar de la matanza generada por los matadores Gotrek y Snorri, los Skavens empiezan a imponerse poco a poco gracias a su superioridad numérica, pero las tornas cambian con la llegada de varios Girocópteros que causan estragos en la filas Skavens. Una de esta maquinas salva a Félix y a Varek de un grupo de Corredores de Sombras, y cuando desciende, Félix conoce por primera vez a Malakai Makaisson. Los Skavens supervivientes huyen del campo de batalla, pero Thanquol empieza a dar órdenes e indicaciones a Acechador para que se infiltre en uno de los edificios de aquel centro industrial.

Al día siguiente de haber defendido con éxito la base secreta de la Torre Solitaria de los hombres Rata. Gotrek, Félix y Snorri se reúnen con Borek, Varek y Makaisson. El anciano Borek confirma las sospechas de Gotrek: está organizando una nueva expedición hacia Karag-Dum. El Matador le recuerda que la última vez que lo intentaron, Snorri, el anciano enano y él fueron unos de los pocos supervivientes de una expedición destinada al fracaso viajando en vagones blindados.

Borek le responde que en esta ocasión, la nueva expedición liderada por él volará sobre los Desiertos del Caos gracias a una nueva nave voladora, el Espíritu de Grungni, diseñado por Makaisson y construida por los ingenieros de la Torre Solitaria. La aeronave contará con las últimas tecnologías para realizar tan largo viaje así como también con medidas, tanto tecnológicas como mágicas, para protegerla a ella y a su tripulación de los efectos perniciosos del Caos. Con el Espíritu de Grungni, pretende llegar hasta Karag Dum y recuperar el Martillo de Destino y Hacha de los Herreros Rúnicos, dos poderosas armas mágicas de los Enanos que se perdieron tras la caida de la fortaleza hace doscientos años, y de la que solo Borek y su hermano Varig , el padre de Varek, escaparon. Gotrek y Snorri acuerdan unirse a la expedición, seguros de que encontrarán su fin, y Félix, obligado por su juramento, se ven obligados a ir tan bien.

Cuando está todo listo, Gotrek, Félix, Snorri, Borek, Varek, Makaisson y un equipo de ingenieros enanos se suben a bordo de la nave voladora y parten hacia su siguiente destino. Sin que nadie de la tripulación lo supiera, Acechador Lenguadelatora se encuentra de polizón dentro de la nave, oculto entre las cajas de provisiones de la aeronave, y que gracias al dispositivo de Thanquol, hace de espía y le envía mensaje regulares sobre la situación de la nave. Por su parte, el Vidente Gris perseguirá lo más rápidamente posible a la nave para no perderla y encontrar otra manera de apoderarse de ella.

La primera parada de la aeronave es la ciudad de Middenheim, donde recogieron suministros y a dos pasajeros más: Ulrika Straghov, una noble kislevita actuando como emisaria de su pueblo en el Imperio y regresaba a su hogar al norte; y Maximilian “Max” Schreiber, un poderoso hechicero imperial que ha dedicado su vida a la luchar contra el Caos, y que fuera contratado por Borek para colocar las protecciones mágicas en torno al Espíritu. Durante el viaje hacia el hogar Ulrika, Félix empieza a desarrollar sentimientos hacia la Kislevita, lo que causa cierta tensión entre él y Max, que también siente algo por ella. También empieza hacerse amigo de Makaisson, quien incluso le enseña nociones básicas sobre como pilotar la nave.

La aeronave se detuvo una vez más en el norte de Kislev, en la mansión de Ivan Petrovich Straghov, padre de Ulrika y boyardo encargado de la defensa de la frontera norte de las tierras civilizadas frente a los bárbaros y partidas de guerra procedentes de los Desiertos del Caos. Ivan, viejo conocido de Gotrek, Snorri y Borek, ha seguido las indicaciones del viejo Enano y ha construido una torre cerca de su mansión donde el Espíritu de Grungni pudiera atracar, además de reunir provisiones y combustible para el viaje.

La tripulación de la nave se queda allí durante unos días mientras Max se encarga de los colocar las defensas mágicas con las que proteger la nave y crea amuletos para la tripulación. Durante este tiempo, Félix estrecha su relación con Ulrika y hacen el amor la noche anterior antes de partir. Max Schreiber y Ulrika permanecen en la mansión de Ivan mientras el resto de expedicionarios se adentraban en los Desiertos del Caos con el Espíritu de Grungni.

Debido a que la magia de Max cortaba la conexión mágica de Acechador con Thanquol, el Vidente Gris obliga a su subordinado a abandonar la barquilla y a ocultarse en el exterior, específicamente en el globo, que carecía de protecciones mágica. Cuando la nave sobrevuela los desiertos, la comunicación queda cortada definitivamente, con lo que un atemorizado Acechador tendrá que ingeniarselas para no ser descubierto. Mientras tanto, Thanquol continua con su persecución a toda prisa hacia el norte.

Mientras sobrevuela los desiertos, Félix se queda espeluznado y fascinado al mismo tiempo ante lo horrores que lo habitan. Al poco de continuar, se encuentran con los resto de la anterior expedición de Barek, en la que participaron Gotrek y Snorri, y su conversación con Barbapartida le permite conocer un poco más acerca del pasado de su compañero, ya que fue en una cueva cercana donde Gotrek encontró su hacha y que fue después de la expedición cuando Gotrek tomo los votos de Matador, aunque no le cuenta las razones que le impulsaron a ello.

El viaje continua y el Espiritu de Grugni se ve atrapado por una tormenta de disformidad. Mientras la atravesaba, Acechador, que se encontraba en el exterior de la nave, se queda completamente expuesto a la furia de los elementos mutágenos.

La nave consigue salir de la tormenta pero recibe diversos desperfectos de consideración por lo que la tripulación se ve obligada a aterrizar para realizar las reparaciones pertinente. Deciden anclar el barco en una misteriosa ciudad en ruinas. Gotrek, Félix y Snorri descienden de la nave para investigar la ciudad. Allí se encuentran con un ermitaño loco llamado Hans Muller, que había acabado allí por error a causa de un hechizo de traslación que salió mal y que ahora era adorado por las bestias que allí habitaban.

Félix trata de dialogar con él para conseguir algo de información sobre Karag-Dum, pero Hans solo habla de una profecía que hace referencia la llegada de un demonio del portador del hacha. Después trata de capturar a Félix y al resto, y aunque Gotrek consigue cortarle un brazo, consigue lanzar su conjuro que los teletransporta, a un lugar en el interior de las ruinas.

Félix y el resto consiguen escapar de su cautiverio y consiguen abrirse paso hacia lo alto de un templo de la ciudad luchando contra arpías y engendros. Al llegar a la superficie una horda de Hombres Bestias corren hacia ellos para destruirlos, pero se salvan en el último momento gracias a la llegada del Espíritu de Grugni que emplea el arsenal de la nave para atacar a la horda y rescatar al trío.

Mientras el viaje a Karag-Dum continua, Acechador, a causa de la piedra de disformidad presente en la tormenta, empieza a mutar de forma considerable y dolorosa, volviéndose mucho más grande y fuerte, desarrollo de los cuernos, garras y una cola con pinchos rematada en una maza osea. Aunque sin duda es mucho más poderoso que antes, sigue conservando su naturaleza “precavida” skaven y se mantiene oculto.

Tras observar nuevo horrores de aquella tierra maldita, el Espíritu de Grungni finalmente consigue llegar hasta Karag Dum, sólo para descubrir que se encuentra rodeada por cuatro ejércitos del Caos, cada uno dedicado a uno de los dioses oscuros. Aunque en principio pudieron pensar que la fortaleza ahora servía como base para algún señor del Caos y Barek ya sugería la idea de regresar, Gotrek todavía no quiere descartar la posibilidad de encontrar Enanos vivos allí.

Tras desembarcar, Gotrek, Félix, Snorri y Varek, utilizan una entrada secreta para colarse en el interior de la ciudadela, mientras la nave asciende hasta una altura prudencial. Tras un encontronazo con una partida de Hombres Bestia, el grupo se encuentra con un cuadrilla de supervivientes Enanos de Karag-Dum, que habían estado luchando contra los siervos del Caos en una guerra de guerrillas en los túneles subterráneos desde la Gran guerra contra el Caos.

Aunque desconfiado en un principio, el líder de la partida Hargrim e hijo del rey Thangrim Barbaflamigera decide llevarlos ante su padre ya que cree reconocer el hacha de Gotrek como el hacha de la profecía, según la cual, su portador se enfrentaría contra un poderoso demonio conocido como el Terror. En su camino para ver al Rey, son atacados por Mastines de Khorne, que matan a varios de los miembros de la cuadrilla de enanos, aunque son derrotados por Gotrek, lo que parece confirmar las sospechas de Hargrim.

Finalmente, el grupo consigue llegar hasta la guarida oculta donde se encuentran los últimos supervivientes enanos. Gotrek y los demás tienen una audiencia con el Rey. De su conversación con el grupo, el Rey y los enanos de la fortaleza comprenden que no son los últimos Enanos vivos y que el mundo continua existiendo, y que Borek a llegado finalmente con ayuda. Por su parte Gotrek, conoce que su hacha es, de hecho, el Hacha de los Maestro Rúnicos.

Gotrek le explica como se hizo con ella. Después de que la fortaleza fuera absorbida por los Desiertos del Caos, Gotrek formó parte de una expedición que tenía como objetivo llegar hasta ella, pero la expedición sufrió una emboscada y Gotrek se separó del grupo, buscando refugió en una cueva cercana donde encontró el cadáver de un enano y el Hacha. Entristecido, Thangrim le explica que aquel enano muerto era su hijo Morekai, quien había organizado una expedición para conseguir ayuda en el sur que que había llevado el arma consigo para tener posibilidades de éxito.

Thangrim también les habla de la profecía del arma. Durante las primeras incursiones de la Gran Guerra contra el Caos, el Terror, un poderoso Devorador de Almas de Khorne invadió Karag Dum, que solo pudo ser derrotado gracias al sacrifico de Valek, el último Gran Maestro Rúnico de la fortaleza, quien invocó los poderes del hacha a través de la Runa del Indeseado, con la que pudo desterrar del plano mortal al demonio. Enfurecido por su derrota a manos de los Enanos, el demonio juró que se vengaría de los habitantes de Karag Dum y que devoraría el corazón del Barbaflamigera ante sus ojos moribundos. Por su parte, antes de expirar, Valek profetizó el regreso del hacha en el momento de maxima necesidad. Aunque en un principio los enanos no entendieron a que se refería con “regresar”, con la marcha de Morekai todo quedó aclarado.

Poco después, el Rey Barbaflamigera recibe la noticia de que el Devorador de Almas se acerca con un ejército de hombres bestia a su posición. Los defensores de Karag-Dum se preparan para luchar su última batalla, asistidos por Félix, Gotrek, Snorri y Varek. Tras arrasar las últimas defensas de enanos, el Devorador de Almas entra en la sala y se lanza contra el Rey Enano. A pesar de que blande el Martillo del Destino, el Rey Thangrim es derrotado, y tal y como había prometido, el Devorador de Almas le arranca el corazón y lo devora antes de que muera. Gotrek se abalanza furioso contra el Demonio mientras este le promete que su cerebro será su postre.

Mientras lucha por su vida contra los Hombres Bestia, Félix observa como Gotrek se enzarza en duelo personal contra el Devorador de Almas. La pelea entre el demonio y el enano es épica y Gotrek consigue herirlo en varias ocasiones pero es evidente para todos el demonio solo está jugando con él y será quien salga victorioso del enfrentamiento. Snorri trata de asistir a Gotrek pero es fácilmente derribado por el Devorador de Almas

Finalmente, Félix observa con horror como como el demonio consigue herir de gravedad y derribar a Gotrek, y se dispone a rematarlo tal como había prometido. Desesperado sin saber que hacer, el poeta se encuentra con el Martillo del Destino, y tras rezar a todos los dioses humanos y enanos posibles, consigue despertar el poder del arma y la lanza contra el demonio, que recibe un impacto brutal.

Gotrek consigue recuperarse a tiempo, y aprovecha la situación para derrotar de manera definitiva al Demonio. Antes de regresar a su plano de existencia, el Devorador de Almas jura que se vengara de la pareja de héroes. Con la derrota del Demonio, los Hombres Bestias quedan desmoralizados, y huyen en desbandada dejando apenas un puñado de Enanos vivos.

Tras la batalla, Félix, Varek, unos gravemente heridos Snorri y Gotrek, y los veintidos enanos supervivientes de Karag-Dum son liderados por Hargrim para escapar de la ciudad y subir al Espíritu de Grungni, con el que regresar a casa, llevándose con ellos el Martillo del Destino y unos cuantos tesoros más que pudieron sacar de la fortaleza, dejando oculto el resto por si había ocasión de regresar.

Por su parte, un muy mutado Acechador continua oculto en una zona de la nave sin atreverse atacar a los enanos, mientras a cientos de kilómetros al sur, el Vidente Gris Thanquol consigue llegar a las tierras de Kislev, y se dirige hacia Pozo Infernal, la madriguera del clan Moulder, donde espera conseguir los soldados suficientes para capturar la nave aérea.

PortadasEditar

  • Primera portada

FuenteEditar

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