Fandom

La Biblioteca del Viejo Mundo

Wurrzag Ud Ura Zahubu

Redirigido desde Wurrzag

6.049páginas en
el wiki
Crear una página
Comentarios14 Compartir
El Gran Profeta Verde
Wurrzag por por Lukasz Jaskolski Orcos.jpg

Wurrzag es un personaje que apareció en el libro Orcos y Goblins de la 6ª edición, desapareciendo posteriormente en el libro de la 7ª. En el libro de la 8ª edición reaparece de nuevo con el transfondo completamente reescrito. En este artículo se presentan ambas versiones. 

Trasfondo de 6ª EdiciónEditar

Desde que era niño, Wurrzag siempre ha estado metiéndose en problemas. El chamán de la tribu Nariz Huezuda, el viejo Wizzbang, era un celoso e irritable Orco que no deseaba que alguien más joven que él le usurpase el puesto. Por tanto, el día que Wurrzag fue hallado en trance, con un brillante resplandor verde en sus ojos y flotando en el aire rodeado por pequeños relámpagos que iban de sus ojos al suelo, fue expulsado de la tribu de forma muy poco ceremoniosa hacia la increíble inmensidad de la laberíntica jungla. Este suceso no fue bueno para Wurrzag, ya que todos pensaban que sería devorado rápidamente por alguna de las terribles criaturas que allí habitaban. Pero Gorko y Morko tenían otros planes para él.

Wurrzag ud Ura Zahubu.jpg

Wurrzag desconocía esos planes y esperaba convertirse en la comida de alguien en cualquier momento. Pero su pánico no duró demasiado; ya que, después de transcurrir varias horas y ver que continuaba vivo, fue él quien decidió que estaba hambriento, así que fue a buscar algo para saciar su apetito. Quizás fuera su resplandeciente y relampagueante aura verde, o quizás el fuerte olor a ozono que le acompañaba, pero todas las criaturas peligrosas decidieron que tenían asuntos urgentes que atender en alguna otra parte y le evitaron.

Pasaron los días, seguidos de los meses y los años, y Wurrzag creció hasta convertirse en un enorme e imponente Orco. Nunca le preocuparon las bestias peligrosas que amenazaban a otros cuando se aventuraban solos en el verde laberinto de la jungla. De hecho, prefería que estuviesen allí, ya que resultaban excelentes guardianes cuando las visiones le asaltaban y yacía indefenso, entre los árboles. Las visiones que le acosaban desde pequeño habían ido en aumento con el paso de los años, aunque la energía del ¡Waaagh! procedente de la constante lucha entre loz chicoz ya no corría por sus venas. Esas visiones le guiaron por la jungla siempre en busca de algo, aunque nunca lo encontró hasta la noche fatídica en la que ambas lunas se levantaron llenas. Salió repentinamente del trance y miró hacia las lunas. Yacía en el patio en ruinas de lo que una vez fuera una enorme fortaleza orca, un castillo o algo parecido.

Nunca antes había visto algo como aquello. Embargado por la curiosidad, comenzó a explorar, encontrando parapetos derruidos y salas decoradas en su mayoría con extrañas y turbadoras pinturas murales. En el ambiente flotaba un aura de familiaridad, aunque él nunca había estado allí antes, lo que le hizo dirigirse hacia un sólido edificio en una esquina del complejo. Estaba en ruinas y cubierto de vegetación como el resto, aunque Wurrzag podía sentir que aquel era un lugar importante. Reflexionando sobre esto, empezó a remover los escombros con su pie, pero no encontró nada. Al final, cuando había dado por perdida la búsqueda, cayó atravesando el suelo.

Cuando volvió en sí le dolía la cabeza, pero olvidó su dolor en cuanto vio la Máscara. El esqueleto que la llevaba había pasado a mejor vida hacía mucho tiempo y no se resistió cuando Wurrzag le relevó de su carga. "Qué raro", pensó. El esqueleto estaba casi reducido a polvo, pero la máscara de madera estaba en perfectas condiciones: polvorienta pero perfecta. Se la probó y casi volvió a caerse por tercera vez: en lugar del agujero vagamente iluminado y lleno de escombros en el que se hallaba, apareció una luminosa sala del trono con antorchas encendidas y pieles cubriendo un sitial elaboradamente tallado. Wurrzag retiró la máscara de su rostro para mirar de nuevo, o al menos eso habría hecho si pudiera habérsela quitado, pero la tenía sólidamente pegada. Luego, antes de que pudiera seguir luchando, una brillante figura verde apareció de improviso y Wurrzag se quedó clavado donde estaba.

Wurrzag Ud Ura Zahubu por Travis Kotzebue orcos.jpg
Frente a él estaba su vivo reflejo: un joven chamán orco zalvaje que llevaba una extraña máscara de madera. Sin embargo, su reflejo tenía un bastón rematado con una calavera y parecía estar hecho de una verde niebla translúcida. Wurrzag permaneció con la boca abierta y miró fijamente a la figura mientras esta empezaba a hablar: "Wurrzag -dijo-, Gorko y Morko te han elegido para una gran mizión. Debez buzcar al Kafre Eterno y traerlo akí". Wurrzag le miró aún más fijamente. Todo el mundo había oído hablar de ese mítico pielverde que una vez les liberó y que algún día regresaría para conducirles de nuevo a la victoria contra sus múltiples enemigos antes de caer en combate cuando llegase el fin del mundo. "¿Akí?", consiguió finalmente articular Wurrzag. "Zi -dijo la aparición-. El auténtico Kafre demoztrará que lo ez zacando zu hacha una vez más del pedruzko del deztino". El fatasma hizo un gesto señalando una enorme piedra toscamente tallada con la imagen de una figura baja y con barba, que había en una esquina. Enterrada en su cabeza había una enorme y ornamentada hacha forjada que brillaba a la luz de las antorchas. "Zolo el Kafre puede hazerlo -continuó el chamán verde- y ez tu mizión buzkarle y traele akí. Toma ezto, te ayudará", concluyó, dándole su bastón a Wurrzag.

Tras esto, la visión se desvaneció. Y así empezó la búsqueda de Wurrzag, que regresó con los Narizes Huezudas, la tribu que le había expulsado. El viejo Wizzbang aún estaba allí, tan receloso como siempre, pero Wurrzag era muy diferente ahora. El encuentro duró sólo unos segundos y, cuando se sentó la polvareda, el viejo Wizzbang había desaparecido. en su lugar había un garrapato de aspecto extraño que Wurrzag tomó para sí y que siempre va en lo alto de su Baztón de Huezo. "Me voy a buzkar al Kafre -gritó Wurrzag a la multitud congregada frente a él. -¿Veniz conmigo?". Y, a continuación, se dirigió hacia los establos de jabalíes, y eligió al más grande y gruñón de todos. Luego partió hacia el Norte.

Naturalmente, el resto de la tribu le siguió...

Trasfondo de 8ª EdiciónEditar

Wurrzag Ud Ura Zahubu es un Chamán Orco Zalvaje de gran poder místico. Conocido como El Profeta Verde, el camino de Wurrzag discurre acompañado de los dioses de los pieles verdes. Lleva a las tribus a la grandeza antes de andar a perseguir otros planes locos que lleven a la raza Orca a la grandeza. La cruzada Verde de Wurrzag empezó en las tierras del sur cuando, con las energías mágicas relampagueando fuera de control desde sus ojos, transformó al Chamán de la tribu Nariz de hueso en una bestezuela garrapatoide. Mientras la tribu se preparaba para llevar a cabo el ritual de comerse a Wurrzag por su atrevimiento, el extraño Orco entró en trance y contó una historia del tiempo antiguo, en la que la hoy decadente tribu Nariz de hueso dominaba las tierras. Vinieron los de sangre fría y construyeron grandes pirámides echando a la tribu y destruyendo sus ídolos. Desde esos vergonzosos días, la tribu ha vivido envuelta en una maldición. Wurrzag incendió su espíritu de conquista y, reemplazando al chamán transmutado, dirigió a los Nariz de hueso a arrasar la ciudad de los lagartos más cercana. Wurrzag ordenó a los pieles verdes que erigieran dos efigies con los escombros de la pirámide derrumbada. Hasta el día de hoy, esos mismos ídolos con el rostro de piedra siguen cuidando de los Narices de hueso y la suerte de la tribu no ha hecho más que mejorar.

Wurrzag.jpg
Después Wurrzag viajó hasta la tierra de los muertos, donde tras salvar a la tribu de los Kalaveraz Moteadaz, le otorgaron el Cayado de hueso. En las Tierras Yermas, Wurrzag erigió nuevas efigies de Gorko y Morko por lo que los de la tribu del Cerdo de'ierro le obsequiaron con el jabalí de guerra Partezpinas. Conversando con otros chamanes en cada parada de su camino, Wurrzag buscó a los mejor Grandes jefes y a los Kaudillos más prometedores. Su mensaje siempre era el mismo: Gorko y Morko están viniendo, ha llegado el tiempo de que los pieles verdes reclamen lo que les pertenece. En este mismo momento, Wurrzag debe estar cruzando la tierra buscando y ayudando a los líderes pieles verdes más poderosos, o tal vez llevando a alguna tribu desconocida a la grandeza. Viaja solo, o acompañado de alguna peña de Orcos Zalvajes que “l’akompañan pa lleval-lo al prózimo kombate”.

Wurrzag lleva a las tribus a la gloria y después decide emprender otro plan loco que engrandezca a la raza Orca. Como todos los Chamanes Orcos, Wurrzag está totalmente loco, aunque compensa su demencia con toneladas de visión e inspiración. Los rumores sobre el Gran Profeta Verde corren como la pólvora, y es creencia común entre los Orcos que un ejército que cuente con la presencia de Wurrzag en sus filas, nunca sera derrotado en batalla.

La verdad es que los hechiceros suelen ser un poco extravagantes, pero Wurrzag es un completo lunático. La mayoría de hechiceros suele permanecer alejado del peligro y fuera del alcance de los hechizos enemigos, pero Wurrzag resulta mucho más útil en medio del combate, bailando mientras sus ojos desprenden rayos de energía verde. Lo más preocupante es que los hechiceros enemigos tienden a convertirse en bestias rabiosas cuando Wurrzag se aproxima, provocando un éxodo mágico en masa a su alrededor.

MiniaturasEditar

  • Miniatura de la 8ª Edición
  • Miniatura de la 6ª Edición

ImágenesEditar

FuentesEditar

  • Ejércitos Warhammer: Orcos y Goblins (6ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Orcos y Goblins (8ª Edición).
  • Pagina Web de Games Workshop.

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en Fandom

Wiki al azar